lunes, 2 de marzo de 2015

La Grande Belleza

Para comenzar con esta crítica, diré que desde mi punto de vista, la película “La Gran Belleza” es una reflexión sobre la propia belleza de la vida. A través del escritor Jep Gambardella, el cual se declara nada más comenzar el filme como una persona destinada a la sensibilidad, la película (o al menos según mi entender) nos hace recorrer a modo de reflexión algunos recónditos recovecos de la vida para hacernos profundizar en ellos.
Formalmente, la película utiliza mucho la contraposición de situaciones, ya sean de calma como de fiesta, música clásica y disco, el clasicismo de los monumentos de Roma con las excentricidades del arte contemporaneo. Con estos contrastes la película te hace cambiar de un estado de excitación a otro de paz y calma interior, es decir, el filme te hace disfrutar de las diferentes sensaciones que se experimentan en la vida. Y es el disfrute una de las que más se ve reflejada en ella, ya sea por los placeres materiales y físicos como por los espirituales. Pero tanto como nos enseña el lado bueno de la vida, nos muestra también el del sufrimiento. A lo largo de la historia son varias las personas que fallecen alrededor del protagonista, haciendonos ver lel lado mas oscuro y dificil de nuestra existencia, los altibajos que experimentamos mientras vivimos. En definitiva es una profunda reflexión sobre lo inexplicable de la vida.
Esta película es un laberinto de sensaciones, es un intento de transmitir sentimientos, es un impulso a apreciar aquello que nos rodea, desde el arte, la música o una simple mirada. Es en cierto modo una mirada instrospectiva a los placeres de la juventud, a la fugacidad de la vida, y lo efimero del momento. Según mi criterio, es una llamada a la espiritualidad, a hacernos sentir más alla de lo cotidiano, a exprimir al máximo aquello que nos rodea como la mundanidad del día a día, para extraer el jugo de esas experiencias y crecer como personas.
Jep es un hombre mayor que a través de su frustración como escritor nos guía por este complejo mundo a través de sus propias experiencias como “rey de la mundanidad”. Desde mi punto de vista, este personaje, el cual vive rodeado de lujo, arte y excentricidades nos hace ver que a pesar de tenerlo todo aún le falta algo, encontrar aquello que él llama “la gran belleza” y que en cierto modo se trata de esa espiritualidad añorada, en esa sensación de perfección en la vida que a nuestro protagonista, como representante indiscutible de la sensibilidad, busca desesperadamente en los placeres de este mundo para por fín, sentirse completo como escritor.


Para finalizar, y a modo de conclusión, para mi esta película pretende ahondar en el interior del expectador, con el simple y único objetivo de hacer un recorrido espiritual por sus sensaciones y para hacernos descubrir que la gran belleza no es otra que la vida misma.

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