lunes, 9 de marzo de 2015

Entre les Murs



Un reflejo entre cuatro paredes


Dirección: Laurent Cantet
País: Francia
Año de Producción: 2008
Reparto: François Bégaudeau, Nassim Amrabt, Laura Baquela, Cherif Bounaïdja Rachedi, Juliette Demaille, Dalla Doucoure, Arthur Fogel, Damien Gomes
Guión: François Bégaudeau
Productora: Centre National de la Cinématographie (CNC), Canal+, France 2 Cinéma, Haut et Court, Memento Films Production

“...la sensación es que nada se gana para siempre en la educación: lo que parece conquistado un día, se pierde al siguiente” Laurent Cantet.


La cárcel de los prejuicios

Esta película de origen Francés fue realizada basándose en el libro de François Bégaudeau con el mismo título de la película, en el cual contaba su experiencia como director de lengua francesa en un instituto francés. Laurent Cantet (el director de la película) coincidió con el escritor y también actor en el mismo colegio donde se rodó la película. Es ahí cuando surge la idea entre estos dos autores de adaptar el homónimo libro al cine.

La película, rodada entre las paredes de un colegio en un barrio marginal de la ciudad de París, es un mero reflejo de la sociedad francesa, en la que conviven aproximadamente 5 millones de inmigrantes, lo cual supone más del 8% de su población. En el colegio, es evidente la diferente procedencia de los alumnos, ya sea en cuanto a raza, religión e incluso idioma. Francia históricamente siempre ha sido un lugar de asilo para los inmigrantes, los cuales en mayor o menor medida se han ido integrando poco a poco en la sociedad francesa. Pero como no, no podemos olvidar el grave problema de la cohesión nacional que siempre ha existido en todos los países del mundo con respecto a la inmigración, lo cual sumado a la crisis financiera han creado ciertas dificultades a la hora de una completa integración, llevando a la concentración de estas personas en ciertas ciudades o barrios, a los que algunos denominan “marginales”.

Es en uno de estos barrios en los que la película es llevada a cabo, es entre las paredes de un aula donde somos testigos de estas dificultades y prejuicios tan intrínsecos en la sociedad de hoy en día. Usando un estilo propio del documental, la película protagonizada por François Bégaudeau nos representa ese pequeño trozo de la sociedad francesa, en la cual según los datos en 2009 el 19,1% de los jóvenes menores de 18 años provienen de la inmigración, incluyendo un 14,9% de inmigración no europea.

Por otra parte, otro aspecto importante a destacar es el conflicto que estos jóvenes inmigrantes o no, mantienen con la sociedad. Para lo cual nos podemos remitir a los disturbios de Francia en 2005 (dos años antes de que comenzara a rodarse esta película) en los cuales se produjeron violentos enfrentamientos entre jóvenes y la policía francesa. El origen de estos incidentes fue la muerte de dos jóvenes musulmanes que escapaban de la policía en un barrio “marginal” de París.

Quizás por este carácter comprometido con la sociedad o por su estilo documental, este filme se alzó con la Palma de Oro en el Festival de Cannes en 2008 abriendo al público un cine diferente al popular. Se trata del quinto filme del director, habiendo sido premiado anteriormente por Ressources humaines (1999) en la que vemos la temática tan comprometida que defiende el autor en cuanto a los derechos sociales y en cuanto al fracaso del individuo ante la sociedad. Por otra parte François Bégaudeau es un experimentando escritor que sabe como tratar estos temas tan difíciles en la sociedad y que ya había abordado en anteriores obras literarias. Tan solo hacia falta la unión de alguien que quiere contar algo con alguien que sabe como contarlo para dar lugar a esta maravillosa película del siglo XXI.


¿Qué ocurre entre los muros?

La película comienza con el inicio del curso escolar, los profesores llegan, se presentan y ponen en contexto a otros nuevos que se incorporan al grupo docente. Muchos de ellos podemos comprobar como desde el principio del filme se encuentran desmotivados con el curso que solo acaba de comenzar, ya que son conscientes de la dificultad que atañe tratar con alumnos tan diferentes entre ellos y pertenecientes a un “barrio marginal”.

Acto seguido conocemos a los alumnos de la clase del profesor Marin (François Bégaudeau). Será en este aula donde se desarrollará la mayor parte del filme. Desde el principio se puede percibir el entusiasmo que nuestro protagonista pone en la educación de sus alumnos, siéndole indiferente, raza, religión o idioma. Vemos un profesor entusiasmado en educar personas respetuosas y que ante todo sean buenos ciudadanos.
A lo largo de toda la película, asistimos ante un constante tira y afloja causando tensiones, contradicciones y conflictos entre los profesores y los alumnos, en los que muchas veces son los alumnos los que se salen con la suya.

Este largometraje es una representación del mundo real, en el que podemos encontrar personas que ejercen un poder sobre otros ciudadanos y en los que existen problemas a la hora de comunicarnos, ya sea por características raciales o culturales. Es un enfrentamiento constante de los alumnos contra la autoridad, en este caso el profesor.

El profesor Marin juega un papel muy importante en la película ya que con su actitud demuestra la intención que tiene de educar personas en los valores del respeto, cordialidad y educación. Sin importar el grado de la discusión, los alumnos deben comportarse siguiendo unas normas de civismo, lo cual en un futuro les ayudará a ser mejores personas. El profesor combate una y otra vez la misma batalla con el único objetivo de educar a sus alumnos, pero a diferencia de otros profesores, Marín prefiere optar por métodos no tan tradicionales, ya que según su criterio esto no ayudará a la educación de los alumnos. Esto lo podemos ver sobre todo en las reuniones que los profesores del instituto llevan a cabo a lo largo de la película. En esas reuniones se cuestionan varias veces la efectividad de los castigos o la metodología a seguir para penalizar a un alumno por su mal comportamiento, ya que a muchos de los alumnos no les importa ser castigados.

Es en estas reuniones cuando podemos ver la diferente actitud de algunos profesores con respecto a nuestro protagonista. Estos apenas ponen interés en mejorar los métodos educativos, incluso en una ocasión, un profesor se siente derrotado por la actitud de sus alumnos y piensa en abandonar. Un detalle que me gustaría destacar es que en un par de ocasiones, se está tratando un tema de gran importancia en las reuniones del personal docente, cuando sin llegar a ningún acuerdo se cambia rápidamente el curso de la discusión a otro de menor importancia o que no tiene nada que ver con la educación, es en estos momento de la película cuando se ve la sumisión al sistema y el derrotismo, ya no solo por parte de los alumnos, si no de los profesores.  De hecho en una de las conversaciones que se tienen en estas reuniones, uno de los profesores asume el hecho de que no se puede hacer nada con un alumno problemático y deciden seguir dejándolo hacer lo que quiera, el hecho curioso de este acto, es que le llaman “comprar la paz social”

Esta película nos hace reflexionar sobre la importancia de la educación en la sociedad, nos hace cuestionarnos sobre cual es la mejor forma de educar a los jóvenes, no para aprender cosas sin ningún tipo de practicidad en la vida, si no lo importante que es educar a las personas en ser ciudadanos cívicos y educados. Nos hace reflexionar sobre como está estructurada la educación hoy en día en la que uno de los fundamentos en los que se basa este sistema, es el castigo. François huye constantemente de este recurso para educar a sus alumnos, de hecho al final de la película, tras un suceso de gravedad, el profesor sigue insistiendo en no expulsar al alumno, porque al fin y al cabo, esto lo único que conllevará será impedir que el joven continúe con su educación.

François Marin lo apuesta todo por sus alumnos, porque se conozcan a si mismo, para que indaguen en sus vidas y extraigan el jugo de las cosas en la cotidianidad. Lucha por la educación de los jóvenes de su país, sin importarle raza, edad, sexo o religión. Combate contra el sistema establecido. Anima a los chicos a hacer frente a sus obstáculos, los cuales en algunos casos son mucho más graves de lo que debería ser para un joven. Pero siempre sin rendirse, aunque en algunos casos no le quede más remedio que someterse al sistema como cualquier otro ciudadano, teniendo que acatar la decisión del consejo de expulsar a un alumno conflictivo.




Casi toda la película como ya hemos mencionado, es una lucha constante del profesor por lograr una mejor educación en sus alumnos, los cuales en algunos momentos parecen apreciar a su tutor y en otros ponerse totalmente en contra de él, despertando la frustración del educador pero sin tirar la toalla en ningún momento.

Al finalizar el filme, podemos ver como se disputa un partido de futbol entre alumnos y profesores, es aquí cuando nos damos cuenta de que el enfrentamiento entre estos dos colectivos es algo intrínseco en la educación, ya que a los jóvenes no les gusta escuchar que es lo que tienen que hacer, pero en el fondo, respetan y comprenden la labor de sus educadores, ya que al fin y al cabo todos hemos sido jóvenes y los profesores solo quieren educarnos para lograr un mundo mejor.



La educación en la gran pantalla

El leitmotiv de la educación ha sido un tema bastante abordado en la historia del cine. Muchas son las películas que han centrado su mirada en el papel de la educación a la hora de formar mejores personas. Es por ello que en la filmografía, ya sea francesa, europea o mundial podemos encontrar varios títulos de películas que abarcan un amplio rango de puntos de vista en las aulas y entorno a la cuestión de la educación. Entre ellas podemos encontrar: Hoy empieza todo (Bertrand Tavernier. 1999), Los chicos del coro (Christophe Barratier 2005),  Ser y tener (Nicolas Philibert, 2002) La lengua de las mariposas (Jose Luis Cuerda, 1999), La Ola (Dennis Gansel, 2011) y El club de los poetas muertos (Peter Weir, 1989).
Estos solo son algunos de los innumerables títulos que han querido reflejar en la gran pantalla la importante labor de los educadores en la sociedad, ya sea para bien o para mal. Los jóvenes que asisten a la escuela van creciendo como personas y gran parte de la responsabilidad de crear una base de valores es de los profesores.



La vida del colegio

Esta película cuenta con un reparto de lo más especial. Para comenzar, el protagonista principal como hemos mencionado anteriormente, se trata de un educador en su vida real, además de ser el autor de la obra sobre la que está basada la película. Este simple hecho, desde mi punto de vista es bastante importante, ya que el actor ha experimentado en su propia piel la ardua tarea de educar alumnos tan diferentes y problemáticos como los que vemos en la película. Por lo que sabemos de primera mano que todos esos conflictos y situaciones de la película que de vez en cuando nos hacen abrir los ojos ante lo que estamos viendo, han ocurrido en la vida real, y lo que es más, François lo ha vivido en su propia piel. Por lo que a mi parecer es la persona más indicada para hacernos ver a los espectadores su labor como educador.


Por otra parte, los alumnos no son actores profesionales, se trata de alumnos reales de un instituto real de un barrio en París. Tras un trabajo previo entre el director y el profesor, se seleccionaron unos veinticinco alumnos que protagonizarían esta interesante película. Es sorprende la naturalidad que demuestran delante de las cámaras, y el realismo de las conversaciones y debates que surgen a lo largo del filme, el cual se nutre de algunas características del documental pero narra una ficción que representa la complicada realidad.
Estos alumnos asistieron a un taller de improvisación en los que ensayaron algunos temas de discusiones sobre los que trataba el filme. Gracias a esto, la película esta caracterizada por un asombroso realismo que podemos ver en las constantes interacciones de los alumnos con el profesor.



Componentes fílmicos

Otra de las grandes características de esta película es la forma en la que ha sido rodada, dejando atrás formalismos y tecnicismos, Laurent Cantet grabó esta película de la forma más natural posible, haciendo uso de 3 cámaras HD al hombro, es por eso que podemos apreciar como algunos planos no son fijos ya que siempre dependía de la intervención improvisada que iban realizando los alumnos (que en esta ocasión eran actores). Una de las cámaras era usada paralas réplicas, otra para las contrarréplicas y la última para reacciones secundarias.

En cuanto a otro tipo de aspectos formales de la película, no destacaría espcialemnte ningún otro, ya que la iluminación utilizada es realista ya que pretende imitar la luz de las aulas, las cuales son bastante frías y luminosas. Por otra parte, el sonido de la película tiene buena calidad, y cobra una especial importancia, debido a que toda la trama de la película se desarrolla mediante las conversaciones que los alumnos mantienen con el profesor. La película tiene un orden cronológico y la sucesión de acciones ocurren con continuidad sin ningún salto en la trama de la historia. Podríamos decir que mediante esta técnica se pretende ver la evolución aunque no siempre positiva de los alumnos y del profesor. Desde mi punto de vista, y como ya he mencionado anteriormente, usa varias técnicas del documental para que así el espectador se sumerja aún más en esta realidad tal latente como es el problema de la educación.


Los muros del colegio

Entre les murs, transcurre mayormente entre las cuatro paredes de un aula de instituto. Por lo que el escenario principal sería la clase en la que los alumnos se encuentran, en principio no destacaría ningún elemento de este escenario, aunque la pizarra, cobra importante relevancia a la hora de aprender en un aula. Es ahí donde el profesor François Marin escribe incansable alguna de las palabras que los alumnos deben aprender.

Un aspecto que personalmente me ha llamado la atención es la iluminación de las dos salas que más presencia tienen en el filme. En primer lugar el aula tienen una luz fuerte y blanquecina producida por los halógenos y la luz natural que entra por la ventana. Esta luz es intensa y fría, pero ilumina completamente el aula y a los alumnos. Por otra parte, la sala donde se llevan a cabo las reuniones del personal docente suele ser oscura y con escasa iluminación, puede ser en parte porque estas reuniones se llevan a cabo después del horario de clase, es decir, por las tardes, incluso noche. Pero a mi personalmente la luz del aula con los alumnos, me parece una luz de esperanza, de ilusión y de progreso. Mientras que la luz de la sala de profesores, oscura y tenue me transmite lo contrario.

Por último, me gustaría resaltar el uso primeros planos, planos detalles y planos medios, ya que estos en gran parte, son los que conforman la película al completo. Con este enfoque, se pretende acercar al espectador aún más a esa realidad tan presente haciéndolo formar parte de la clase como si fuese un alumno más sentado en su pupitre.



Conclusión

En definitiva y para terminar, esta obra conjunta de François Bégaudeau y Laurent Cantet es un clarísimo reflejo del problema educacional que concierte parte de la sociedad europea. En la que las bases de una educación están asentadas sobre pilares inestables y en las que los constantes cambios de gobiernos solo hacen perjudicar más al futuro del país. Esta película es una profunda reflexión sobre la multiculturalidad y la inmigración en las distintas ciudades de Europa. Sobre las dificultades y obstáculos que día a día estas personas sufren para lograr una completa integración con la sociedad en la que viven. Sin importar procedencia, color de piel, creencia o idioma. 

Nos muestra una lucha constante de un profesor que se desvive por sus alumnos (en esta película no se muestra en ningún momento aspectos de la vida que no sean dentro de las paredes del colegio, son solo los alumnos con sus autobiografías los que hacen referencia a lo que viven y sienten fuera del aula). Al menos con lo que podemos apreciar, vemos que François siempre está buscando métodos alternativos para que sus alumnos antes que nada aprendan en valores, sepan respetar a los demás y los profesores y sobre todo, crezcan como personas tolerantes.


En definitiva, nos muestra la ardua tarea del profesor en cuanto a la lucha constante con sus alumnos en un tira y afloja por llevar la razón, soportando desacatos y en algunos casos insultos. Pero para alguien como François, las cosas no tienen mayor importancia, ya que lo importante por encima de cualquier castigo es que los jóvenes que forman parte del futuro del país, aprendan.

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