La
soledad de la monotonía.
Dirección: Manuel Martín Cuenca.
País: España.
Año: 2003.
Duración: 95 min.
Interpretación: Luis Tosar (Pablo López), María Valverde (María), Mar
Regueras (Sonsoles), Nathalie Poza (Eva), Manolo Solo (Francisco), Jordi Dauder
(Alfredo)
Guión: Lorenzo Silva y Manuel Martín Cuenca; basado en la novela de Lorenzo
Silva.
Producción: José Antonio Romero.
Música: Roque Baños.
Fotografía: Alfonso Parra.
Montaje: Ángel Hernández Zoido.
Dirección artística: Pilar Revuelta.
“...y por qué no habrá
paz en la mágica soledad de un atasco…” Algo de Jazz- Violadores del verso.
La
mirada del bolchevique
Esta película de origen español fue realizada basándose en la
novela homónima de Lorenzo Silva. En ella se nos presenta una realidad sumida
en la cotidianeidad de una gran ciudad como es Madrid. La película está
ambientada en un tiempo coetáneo a la realización de la película. Nos
encontramos en una ciudad tomada por el tráfico, los hombres de negocios y la
rapidez de la vida moderna, en definitiva, el ajetreo de una capital a
comienzos del siglo 2000.
A lo largo de todo el filme son pocos los personajes en los que
llegamos a profundizar por completo, la
mayoría de ellos representan un papel secundario que tan solo complementa la
insulsa y banal vida de nuestros personajes protagonistas, María y Pablo.
Como hemos comentado hasta ahora, nos encontramos sumergidos en la
ciudad de Madrid, donde el estrés y el
trabajo son presencia indiscutible de sus calles. En medio de esta ahogante
inmensidad, gris y taciturna, encontramos a nuestro personaje protagonista,
Pablo, papel interpretado por el magnífico Luis Tosar que nos deja una vez más
con la boca abierta representado un papel que le viene “como anillo al dedo”.
Ya sean por sus registros anteriores o por su peculiar forma de actuar, Luis
Tosar consigue llevar a cabo un papel totalmente convincente y que ayuda sin
lugar a dudas a realizar una completa inmersión en esta caótica monotonía que
envuelve al personaje.
Esta película podríamos decir que es un reflejo de la vida
cosmopolita que hoy en día forma parte de la gran mayoría de las personas que
luchan por prosperar en sus trabajos y por salir adelante como personas, muchas
veces vendiendo a costa de ello sueños e ilusiones que rondaban por sus cabezas
cuando aún eran jóvenes. Este podríamos decir que es el caso de Pablo, un
treintañero que ocupa un alto rango en una empresa dedicada a la banca. Nuestro
protagonista es un hombre ahogado por la monotonía de sus días, que perdió toda
ilusión por la vida y que tan solo se mueve por la rutina.
Todo esto lo podemos ver en los primeros minutos de película en
los que Pablo se encuentra aislado del caótico mundo que lo envuelve dentro de
su coche. Allí dónde tan solo está él y sus pensamientos consigue evadirse del
tráfico, los atascos y los cláxones de los incesantes coches que recorren con
prisas la capital, gracias a la “cañera” música del conocido grupo
“Extremoduro”, identificable desde el primer minuto de película y que no deja
indiferente a nadie.
Pero, ¿cómo este frio protagonista consigue abrir sus sentimientos
al espectador?. Será a causa de un fortuito accidente de tráfico, cuando la
vida de Pablo de un vuelco. En medio de una típica caravana de primera hora de
la mañana, Pablo tiene un pequeño choque con el coche de delante causado por un
frenazo inesperado. Es así como nuestro protagonista conoce a Sonsoles, otra de
las caras que no pueden faltar en este ambiente de negocios, una mujer de poca
edad, cuidada, atractiva, y como no “de alto nivel”. Intolerante y de muy pocos
amigos, Sonsoles discute con Pablo aumentando aún más su desprecio por la vida
que le ha tocado vivir.
Es a causa de este fortuito accidente cuando Pablo comienza a
buscarle un motivo (desde mi punto de vista injustificado) a su insulsa vida.
Ya que Sonsoles había molestado a Pablo, es ahora él el que decide tomar cartas
en el asunto llevando a cabo una serie de acciones que sin lugar a dudas se
podrían denominar como acoso, en las que intenta hacer la vida imposible, o por
decirlo de alguna manera “incomodar” el bienestar en el que la “pija” de
Sonsoles vive.
Será dentro de esta secuencia de acosos incesantes y cuanto menos
macabros que le dan a nuestro protagonista la “diversión” que necesita en su
vida, cuando Pablo conozca a María, hermana pequeña de Sonsoles. Es entonces
cuando Pablo comienza a sentir una cierta admiración por la belleza, juventud y
vitalidad de esta adolescente que dudablemente llega a los 15 años de edad. En
un principio parece la típica historia que memora a la “Lolita” de Nabokov,
pero nada más lejos de la realidad, ya que esta atracción de Pablo hacia la
adolescente, no llega en toda la trama de la película a convertirse en algo más
que en una relación de amistad y complicidad que no hace uso del tópico sexual
y carnal para demostrar el poder del amor.
María, interpretada por una jovencísima María Valverde la cual
hace su debut como actriz de una forma impecable, es otro personaje
incomprendido. Se trata de una adolescente, que no sabemos si por error de
guión o porque se trata de la intencionalidad que el libro le quiere dar,
contiene dentro de su inmaduro físico una mentalidad de adulta que la hace
destacar por encima de sus compañeros. Al contrario de cualquier adolescente
“normal” que vive su vida en grupo de amigos, María rehúsa de su pandilla,
dejando claro ver que son tan solo compañeros pero que sus inquietudes difieren
alas de ellos.
Será así como María, la cual también siente un cierto desprecio
por su familia adinerada y de buen status social (recordemos que es hermana de
Sonsoles) se fije en el personaje de Pablo, y no huya de sus primeros
acercamientos a pesar de la gran diferencia de edad que existe entre ellos.
En cierto modo la relación entre ambos se convierte poco a poco en
una admiración mutua por la experiencia y por la vitalidad de la juventud.
María quiere saber siempre más sobre la vida de Pablo, su pasado, su familia y
sus sueños que en algún tiempo pasado habitaron su cabeza. Pablo por su parte,
ve en María la juventud y la belleza que toda persona añora, ve en ella los
sueños que un día él dejó atrás por llegar a convertirse en lo que es hoy en
día. Un ser humano vacío y que debido a una sucesión de acciones que se dieron
en su juventud cuando aún estudiaba la carrera hicieron que dejara de lado sus
aspiraciones y se convirtiera en la persona que es hoy en día. Un ser humano
muerto por dentro.
Son varia las ocasiones en las que vemos que Pablo, una persona
adulta y en cuya mente predomina la razón, se arrepiente de la sucesión de
hechos a los que esta llevando esta relación. Consciente en todo momento de que
no es bien vista por la sociedad y que puede acarrearles muchos problemas.
Pero el amor es siempre más fuerte que cualquier barrera social y
ambos sucumben a la tentación de volverse a ver y volver a llenarse un poquito
del otro y así aumentar esa felicidad de la que ambos dos tanto carecen. Un
amor que me gustaría recordar, en ningún momento toma contacto físico, se basa
simple y llanamente en la riqueza de conocer al otro y en el disfrute de la
compañía de otra persona.
Como hemos dicho antes, Pablo, es un personaje de éxito que lo
tiene todo al alcance de su mano, pero que a la vez está vacío por dentro, esto
nos hace pensar y a la vez reflexionar en la poca importancia de los bienes
materiales, del éxito profesional y amoroso cuando por dentro ninguna de esas cosas
satisfacen a la persona que las tiene. Nuestro protagonista, además de tener un
buen trabajo, nos deja entrever en el película que es un hombre que triunfa
entre las mujeres. Ya no solo con María, si no también con su secretaría la
cual podemos ver en ciertos casos como siente algún tipo de atracción hacia él,
ya sea física o por el éxito del personaje. Y por otro lado con Eva, la auditora de la empresa, con la cual sí
mantiene una relación durante la película y tan solo se remarca una vez más la
superficialidad de la vida, ya que esa relación nos hace ver que no ha significado
nada para Pablo.
Por otro lado, Sonsoles, la cual como mencionamos al comienzo de
esta crítica era acosada por Pablo, descubre al fin la identidad del autor de
dichas amenazas y por medio de un policía amigo decide tomar represalias ante
dichos actos. Será así como tras una sucesión de acciones llegaremos al punto álgido
de la película.
Sonsoles contratará a unos “gamberros” para que den un susto a
Pablo a causa del acoso, desconociendo por completo que este mantenía una
relación con su hermana pequeña. Será en esta sucesión de fortuitos hechos
cuando María acabe siendo asesinada accidentalmente a manos de estos chicos,
cerrando así el círculo de la película.
Los jóvenes, huirán y no quedará otro culpable en la escena del
crimen que Pablo, el cual termina yendo a la cárcel dejándonos entrever en su
mirada cierta culpabilidad de tan fatídico desencadenante. Ya que si no hubiera
sido por su extraña manera de vengarse y darle emoción a su vida, María
seguiría llenado de vitalidad las cuatro paredes que ahora le rodean.
¿Y por qué “La Flaqueza
del Bolchevique”?
Este título, lejos de parecer que no guarda ningún tipo de
relación debido a la descripción de la trama que acabamos de hacer, tiene mucho
más significado del que podemos esperar.
Desde las primeras conversaciones que presenciamos de nuestros
protagonistas, Pablo hace mención a sus orígenes humildes de un barrio obrero
de la periferia de Madrid. Conversación que da lugar a una serie de
suposiciones sobre sus inclinaciones políticas, en las que termina declarando
que él es un bolchevique. Es a raíz de esta charla, cuando María comienza a
llamar a Pablo por este nombre.
Pero hay mucho más detrás de este título, y es que al comienzo de
la película podemos observar como Pablo se encuentra ojeando un libro de
fotografías antiguas. En ella, según cuenta aparece un bolchevique que en
aquellos años se enamoró de la hija de
Nicolás II, el último zar de Rusia de comienzos del siglo XX.
En el protagonista se generará un sentimiento de debilidad o
flaqueza debido a que un hombre importante como el bolchevique o Pablo, no debe
sentir esa atracción hacia una joven. Sentimiento de debilidad o culpabilidad
que podemos ver reflejado en nuestro protagonista en los momentos de máxima
intimidad como son los de su coche, donde se refugia del mundo poniendo
“Extremoduro” y llorando si hace falta. Quedando ajeno de la inmensidad del
mundo que lo rodea y del bullicio que se mueve de un lado a otro sin
sentimiento alguno.
Como hemos mencionado anteriormente, esta película toma nombre de
la novela homónima de Lorenzo Silva, el cual además es guionista del filme
junto con Manuel Martín Cuenca. Normalmente las obras de Lorenzo suelen tener
una temática policíaca como son Noviembre
sin violetas y La sustancia
interior las preceden a La flaqueza del bolchevique, su tercera
novela y con la que dará un paso a la fama quedando finalista del Premio Nadal.
Por otra parte, Manuel Martín es director y
guionista de cortometrajes como El día blanco o Hombres sin mujeres, pero
que no logrará el éxito hasta llevar a la gran pantalla la adaptación de esta
obra.
Aspectos a destacar
En cuanto a los aspectos
técnicos de esta película desde mi punto de vista no cabría a destacar muchos
de ellos, ya que se trata de una película de realización simple y hegemónica en
la que predominan los primeros planos y los plano-contraplano a la hora de las
conversaciones entre María y Pablo. Por otra parte destacaría las innumerables
imágenes de la ciudad, ya sea de personas, edificios o del tráfico, muchas
veces grabadas en movimiento y sin destacar nada de la composición, todo ello
para ayudar a crear este ambiente de aislamiento y soledad que el personaje
siente dentro de la inmensidad de la capital.
En cuanto al sonido, destacar
obviamente la música de Roque Baños y su “Extremoduro” que le da el toque
“animado” a la película. Es cuando suena alguna de sus canciones, cuando
sabemos que nuestro protagonista se encuentra inmerso en sus pensamientos y en
la oscuridad de su persona. Es gracias a este grupo como conocemos a Pablo, ya
que nos muestra su lado más sensible y humano evadiéndose del caos que le
rodea.
Por otra parte, la puesta en
escena no tiene nada destacable ya que la mayor parte del filme transcurre
entre las paredes de una oficina y del coche. Son espacios principalmente
impersonales que ayudan a crear la ambientación de soledad y
despersonalización. Muchas veces llegamos a sumirnos en este estado de
desesperación gracias a la mirada de Luis Tosar, que se encuentra perdido entre
tanta gente.
Conclusión
Para finalizar y a modo de conclusión me gustaría
destacar la gran realidad que muestra esta película, enseñándonos de primera
mano uno de los grandes problemas de los últimos tiempos en este lugar del
mundo en el que vivimos.
Esta película nos hace pensar que somos marionetas
articuladas que vendemos nuestros sueños al primer vendedor de humo que nos
ofrece sacos de oro y cuando echamos la vista atrás, la vida ha pasado y las
oportunidades se han esfumado como aquel humo pasado. Es entonces cuando se
piensa que “cualquier tiempo pasado fue mejor” y se busca llenar el vacío que
todo lo material que te rodea no sabe llenar, que las personas que se
encuentran a tu alrededor no saben como completar. Simples marionetas que
desistieron en luchar por la ilusión de la vida y que se encuentran sumidas en
la soledad de una rutina que tan solo hace que sus vidas se oscurezcan poco a
poco.
Es una reflexión lanzada al aire para que nos demos cuenta que cuando menos lo esperemos y donde menos imaginemos hay algo que nos hace recobrar esa ilusión y esas ganas por vivir que fueron parte nuestra tiempo atrás, y en el caso de nuestro protagonista, será María la que de vitalidad a ese hombre que ya se pensaba muerto por dentro. Un clásico de hombre mayor se enamora de una chica joven pero enfocado desde la admiración y el respeto, aprendiendo a conocer el dolor y los recuerdos
Una temática que no deja indiferente a nadie y que
ha sido muchas veces en la historia del cine llevada a la gran pantalla, ya sea
con Lolita, (Kubrik, 1962), Taxi Driver
(Scorsese 1976) o American Beauty (Mendes, 1999) entre otras tantas de las
diferentes nacionalidades las cuales serían imposible mencionarlas por completo.
Una obra que una vez más consigue sorprendernos invitándonos a pensar sobre
mucho de los aspectos que atañen la vida cosmopolita de hoy en día.







